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Tatuajes y discriminación laboral, ¿por qué prevalece esta nociva práctica?

Por: Natalia Avendaño Cuahutle ⎮ Universo Capital Humano 08 Abr 2020
Tatuajes y discriminación laboral, ¿por qué prevalece esta nociva práctica?
Tres de cada 10 personas en México tienen algún tipo de tinta en la piel. Cada vez son más las compañías que buscan derribar la barrera de la segregación.

¿Te han discriminado alguna vez por llevar algún tatuaje? O, por el contrario, ¿has sido tú el discriminador? En México, se estima que tres de cada 10 personas tienen algún tatuaje o piercing; y de ellos, alrededor del 30% se ha sentido discriminado, específicamente en el ámbito laboral.

En estos tiempos, es cada vez más común encontrar personas que portan alguna imagen en alguna parte de su cuerpo. Es por ello que las empresas, a través principalmente de su área de Recursos Humanos, deben definir políticas que eviten caer en temas de discriminación, ya sea al momento de reclutar o con la plantilla de colaboradores.

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En ocasiones, aunque se acepte dentro de la empresa a un aspirante que porte una o más modificaciones corporales, se le sigue excluyendo de actividades, se limita su acceso o se permite que algunos empleados se comporten de una manera poco tolerante a su alrededor.

“Muchas empresas te dicen ‘yo no discrimino, yo te dejo entrar con los tatuajes, pero te tapas, ¿no?’ Eso es algo altamente negativo”, indica Julia Condomí, gerente de Recursos Humanos de Homie.

Tras siete años de experiencia en su área, Julia afirma que este tipo de discriminación sigue siendo una práctica común, y habla mucho acerca de la empresa que se esté representando.

“Como empleador, ir en contra de algo que represente la identidad (de una persona) es abiertamente un acto de discriminación. Significa que no estás valorando objetivamente a la persona. Además, el reclutador es la expresión de la marca empleadora, y el aceptar o no a un aspirante transmite un mensaje en nombre de esa marca y del reclutador mismo”, señala.

Ya sea por políticas empresariales o por decisión propia del personal, el hecho de expresar rechazo ante esta forma de expresión trae consigo diferentes riesgos, puesto que, si el ambiente no es seguro, el nuevo empleado no rendirá al máximo de las capacidades.

“No se detiene sólo en el reclutador,” afirma Julia, “sino en qué pasa dentro, en la cultura de la empresa que va a hacer que la persona se sienta incluida o discriminada, que es lo más negativo que podría suceder. El mensaje que se está transmitiendo como empleador es ‘no voy a evaluarte por tus habilidades laborales, sino que yo voy a decidir cómo eres tú, lo que me quedo de ti y lo que no’”, añade.

¿Qué dice el Conapred?

Al respecto, Tania Ramírez Hernández, directora general adjunta de Vinculación, Cultura y Educación en el Consejo Nacional para la Prevención de la Discriminación (Conapred), explica que, de acuerdo con este organismo, la discriminación se define como el trato con superioridad o de manera perjudicial a una persona o un grupo de ellas. Es también una conducta antisocial dada por un ejercicio de poder.

“En muchas ocasiones se puede caer en ella sin ser del todo conscientes. El Conapred se dedica a generar evidencia empírica, de manera que no se quede en una percepción subjetiva de las cosas, sino tener evidencias de cómo sucede, cuándo, a quiénes y el impacto que tienen en sus vidas”, explica Ramírez.

La funcionaria refiere que la más reciente Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis), en el periodo 2017-2019, arrojó que la principal razón por la que las personas aducen haber sido discriminadas es su apariencia física, su vestimenta, cabello, estatura, tono de piel “y, por supuesto, tatuajes y modificaciones corporales. Las otras dos razones más mencionadas fueron el embarazo y las situaciones de salud”.

Alrededor del 70% de las quejas por discriminación que recibe el Conapred por tatuajes, han sido efectuadas en el ámbito laboral.

“Hemos tratado de erradicar la discriminación y difundir la información necesaria para que esta práctica no se repita, los perjudicados pueden acudir directamente a nosotros, a Copred en la Ciudad de México, así como a las distintas comisiones de la CNDH y consejos estatales”, agrega Ramírez.

El Conapred, en tanto órgano autónomo, tiene ciertas facultades para dar seguimiento a quejas vinculadas a la discriminación, esencialmente abrir mecanismos de comunicación con las compañías involucradas. La CNDH, como órgano constitucional con cierta autonomía, puede emitir recomendaciones referentes a las prácticas.

Erradicar la desinformación

En tanto, Jorge Villegas Luna, consultor en comunicación, marca e imagen pública, coincide: “En general, la falta de información es lo que muchas veces lleva a las empresas o reclutadores a tener actitudes negativas sin que ésa sea su intención; y una vez que se conocen los datos reales, las conductas deben modificarse. Esto puede llevar a resultados sorprendentes”.

El consultor explica que las cosas rebeldes y creativas se ligan con la apariencia de las personas tatuadas. A lo largo de la historia de la humanidad las modificaciones corporales en general han sido ligadas a sectores rebeldes, como los piratas o los rockeros que estaban en contra de la situación de ese momento.

“Los factores sociales van cambiando con el tiempo, y las instituciones se ven obligadas a alinearse con ellos. Han existido muchos movimientos para promover la aceptación, así que a la larga las empresas tendrán que sumarse a ello”, añade Villegas.

Aunque las modificaciones corporales no son la única causa de discriminación, sí es una de las más fuertes, y de las que menos se han intentado erradicar. El esfuerzo para conocer más es importante, porque a pesar de que el tiempo cambia con rapidez, el trato diferente no ha disminuido de una forma significativa.

“A un lugar de trabajo donde te sientes cómodo, asistes más contento, vas a dar el 1000% del potencial que el reclutador o la marca vieron, y eso es de lo que se trata: identificar el talento y darle las condiciones que necesita para desenvolverse y crecer”, apunta Villegas.

Finalmente, Julia Condomí añade que cuando un aspirante viene de trabajar o de solicitar un puesto en empresas que lo discriminan, y se siente aceptado en la tuya, el cambio es radical. “Como cualquier persona que haya sufrido una situación de hostigamiento, cuando empieza a sentir que realmente es valorada, la lealtad de esa persona va a ser mucho más real”, expresa.

Consejos para los reclutadores

Julia Condomi (gerente RH)

» Acceso no significa inclusión

No te conformes con solamente permitir el acceso y no discriminar al aspirante tú mismo. Ve más allá. Si no miras lo que está pasando en tu ambiente, no sabes si esa persona está plenamente integrada. Pregúntate qué estás haciendo para que dentro de la empresa se sienta verdaderamente aceptada y que realmente no haya diferencias. Lo único importante es si va el perfil con el puesto.

» Cambia la variable

No hay excusa para discriminar a nadie. Si tienes dudas acerca de si lo estás discriminando o no, imagina esa actitud por otra cuestión. Si al ponerte en la misma situación, pero con una persona que en vez de un tatuaje porta, quizá, unos zapatos que no te gustan, y la respuesta es que en efecto, lo estás discriminando, entonces también estás haciéndolo a causa de sus modificaciones corporales.

» Ponte en sus zapatos

La forma en la que la persona se presenta es importante para sí misma. Ese tatuaje o piercing es algo que forma parte de su identidad, está expresando algo que le es importante. Si yo no pienso eso y no considero su percepción no sólo al reclutarlo, sino en su inclusión dentro de la compañía, significa, más allá de la discriminación, un daño a la persona porque no es trabajo del reclutador ni de nadie juzgar la identidad.

Jorge Villaseñor (consultor)

» Dinamizarse: Las cosas cambia

No hacer cambios implica quedarse atrás, cualquiera que sea el ámbito donde se desenvuelva la empresa. Este riesgo se acentúa porque siempre habrá otra empresa que sí se animará a aceptar. Si esto sucede se pierde talento, y después será muy difícil recuperarse en el mercado.

» Quedarse callado también es un mensaje

Las empresas ya no son un organismo inmóvil, sino uno vivo; y forman parte de una sociedad que te va a juzgar, estés o no presente. Por eso, sin un sistema que permita evaluar momentos de crisis y los mensajes que tus colaboradores desean externar puede generar problemas a largo plazo, porque quien no habla, pierde.

» Tu mayor valor es tu reputación

Hace algunos años se creía que el valor de la empresa radicaba en lo tangible, pero ahora todo gira alrededor de la reputación de tu marca, que se construye desde los colaboradores y puede ser el origen de una crisis. La reputación, si es sólida, puede hacer que repunten las ventas, pero si tu reputación baja, las ventas lo harán con ella.

Tania Ramírez (Especialista Conapred)

» Informarse

Conocer qué es la discriminación, saber que todas las personas tienen una protección que el estado debe garantizar. Conocer las normas mexicanas que establecen los derechos contra la discriminación.

» Abrir horizontes

Acercarse a los consejos estatales o nacionales contra la discriminación ya sea por denuncia o por información, y estar enterados si en la empresa existe una política al respecto, para no llegar al consejo, sino en la misma empresa poder alzar la voz si algo está fallando.

» Replicar el conocimiento

Expresar los datos con los que se cuenta. Investigar acerca de la discriminación, los derechos que se tienen y compartir esa información para que más personas la conozcan y se incida menos.

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