Nuestros sitios
Compartir

Nuevas competencias y formas de trabajo, desafíos para el talento: Steve Cadigan

Nuevas competencias y formas de trabajo, desafíos para el talento: Steve Cadigan
El exvicepresidente de LinkedIn afirma que las empresas deben entender que no todo se soluciona con tecnología, a veces se necesita capacitación para los colaboradores.

¿Los trabajadores están enfrentando una era de cambios o un cambio de era? Steve Cadigan se inclina más por la segunda opción, la forma de hacer negocios está cambiando de la mano con los avances tecnológicos y, por tanto, también las formas de trabajo y las competencias que se requerirán.

Para Cadigan, fundador del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI), una escuela nativa digital, se ha generado tanto temor alrededor de la transformación digital que las personas piensan “me va a sustituir un robot” y es necesario que las empresas comiencen a contrarrestar esta percepción negativa entre sus colaboradores.

Este video te puede interesar

“Cuando dices la palabra ‘digital’, inmediatamente piensas en un robot y dices ‘ya perdí mi trabajo’ ‘me vas a hacer cosas diferentes que no me gustan’… traemos esta idea negativa de la transformación digital. Las empresas deberían enseñar que la transformación digital es algo bueno, tiene algo padre porque la tecnología sin un humano atrás no existe”, dice en entrevista el también exvicepresidente de Recursos Humanos de LinkedIn.

Sin embargo, advierte que abusar de la adopción de tecnología para solucionar todos los problemas del negocio representa un riesgo. En ese sentido, es importante que las empresas reflexionen qué necesitan realmente: tecnología o formación de talento.

“Hay una gran incertidumbre por el futuro, hay cada vez más competidores y traemos en la cabeza la idea que en el momento que hay que ganarle a un competidor o crecer, a lo primero que se van es a una solución tecnológica: ‘necesito un software’, ‘necesito un robot’, estamos predispuestos y eso puede ser un riesgo. Las empresas pueden echarse un paso para atrás y decir ‘en verdad necesito más tecnología o necesito entrenar a mi staff’, ‘necesito que estén más motivados’, ‘necesito darles más tiempo libre’”, reflexiona el especialista.

Entre soft y power skills

Por ello, el fundador de ISDI afirma que el desarrollo de competencias debe transitar de “soft skills” (habilidades blandas) a “power skills” (habilidades de poder). Sin perder de vista las competencias técnicas, las habilidades que conocemos como blandas son sumamente importantes y mucho más difíciles de adquirir.

“No deberían ser habilidades blandas o soft skills, deberían ser power skills, habilidades de poder. Todas esas habilidades técnicas como programar o usar un excel son fáciles de aprender, son fáciles de enseñar. Pero cómo le enseñas a alguien ser un líder, a aprender, esas son las habilidades que van a diferenciarte en el futuro”, explica.

Cadigan recuerda que una vez le preguntaron cuál era la habilidad más importante que podría enseñarle a su hijo, su respuesta fue aprender a aprender.

Justo la capacidad de adquirir por cuenta propia nuevos conocimientos será una competencia indispensable para enfrentar un mercado laboral que se estará transformando tanto en modalidades de trabajo como en empleos.

“Tú puedes tener una habilidad hoy, que en cinco años ya no te sirve para nada. Las nuevas generaciones necesitan desarrollar esa habilidad de aprender, quitarse esa resistencia al cambio, que tengan esa resiliencia de aprender porque es la mejor habilidad que puedes dar”, enfatiza.

Incertidumbre por el futuro

Con su experiencia en Silicon Valley, el exvicepresidente de Recursos Humanos de LinkedIn asegura que los reclutadores prefieren contratar a un ingeniero sin experiencia, pero con hambre de aprender, que a un profesionista con 10 años de trayectoria laboral pero sin grandes aspiraciones.

A pesar de ello, Steve Cadigan percibe que hay una incertidumbre entre los jóvenes que egresan de las universidades por los cambios tan radicales en las industrias.

“Estamos en un proceso de adaptación de entender dónde se puede trabajar, porque ni siquiera la gente sabe. Porque, por ejemplo, un Blockbuster cayó, y alguien puede estar en una startup que no sabe cuánto tiempo pueda durar. Entonces, cuando le preguntas a una persona que está a punto de salir al mercado laboral, no tiene idea de en qué industria o empresa debe trabajar”, agrega.

Cadigan opina que nuestro país aún tiene una postura pasiva ante el futuro del trabajo y la transformación digital, aunque quedarse atrás no es malo, pues México podría aprovechar esta coyuntura para ver los errores que han cometido otros país en su afán de afrontar los cambios que plantea la cuarta revolución industrial.

Descarga GRATIS nuestro especial
descargable
Descarga AQUÍ el artículo completo Sostenibilidad sin quebrar las finanzas ¡Descárgalo GRATIS!
Lee más contenido, ¿Qué tema te interesa?
Te Recomendamos
Sigue leyendo