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Mujeres y el mundo del trabajo: cinco desafíos, cinco perspectivas

Por: Blanca Juárez y Gerardo Hernández 10 Mar 2020
Mujeres y el mundo del trabajo: cinco desafíos, cinco perspectivas
Igualdad de oportunidades, respeto pleno a sus derechos, cuotas de género y eliminación de estereotipos son parte de los desafíos que identifican mujeres clave del mundo laboral.

Hablar de la importancia de las mujeres en el mundo laboral se ha convertido en un tema reiterado en las últimas semanas. El Paro Nacional de Mujeres convocado para el 9 de marzo ha puesto sobre la mesa de discusión, nuevamente, las desigualdad de oportunidades que enfrentan ellas en el mundo del trabajo.

Ellas representan 40% de la fuerza laboral mexicana, aunque todavía su participación es una de las más bajas de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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Líderes emblemáticas del mundo del trabajo en México hay muchas, en diferentes sectores. Para la conmemoración del Día Internacional de la Mujer 2020, presentamos los principales desafíos que cinco de ellas vives e identifican.

Marcelina Bautista

Secretaria del Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho)

Hace unos días Marcelina Bautista Bautista regresó de Las Vegas, Estados Unidos. Su viaje fue de “apuestas”. Asistió a la asamblea de la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas de aquel país (NDWA, por sus siglas en inglés).

Desde hace más de 20 años apuesta a que las empleadas del hogar logren, por fin, el reconocimiento pleno de sus derechos. Parece que va ganando. El año pasado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inició un programa piloto, que se volverá permanente, para afiliarlas.

Además, el Congreso aprobó una serie de reformas a la Ley Federal del Trabajo que establecen condiciones decentes de empleo para ellas. “Era inconcebible la discriminación hacia nosotras, nuestra jornada podría ser hasta de 12 horas”, reprocha en entrevista.

Sin embargo, aún hay varios retos. El primero, enumera, que el Estado difunda, por diferentes vías, lo aprobado en favor de las 2.3 millones de empleadas. “Hay que recordar el sector precarizado al que pertenecen, no todas tienen acceso a los medios de comunicación electrónicos”.

El segundo, que las propias trabajadoras hagan valer sus derechos y se animen a organizarse, porque solas será más difícil hacerlo. “Logramos que varias normas se modifiquen y, ante la ley, seamos iguales, como otras y otros trabajadores. Pero, ¿de qué sirve si no los ejercemos?”, cuestiona.

Un tercer desafío es vencer las resistencias que tienen quienes las emplean a reconocer sus derechos. En el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadores del Hogar (Sinactraho), en el que ella es una de las secretarias colegiadas, “seguimos recibiendo denuncias de despidos injustificados, de acosos laborales y sexuales”.

A más de dos décadas que emprendió la lucha por sus derechos y el de sus compañeras, el trabajo ha sido arduo, pero “ha valido la pena”. En la batalla no han estado solas, apunta, otros movimientos, como el feminista las han apoyado.

Este lunes 9 de marzo, muchas empleadas del hogar también se unirán al Paro Nacional de Mujeres. “Nuestra participación en la protesta es fundamental, porque nuestro trabajo en los hogares es la base para que funcione el resto del mercado laboral”.

Luisa María Alcalde

Secretaria del Trabajo y Previsión Social

“Las mujeres se encuentran en una situación de desventaja en el mercado laboral debido, entre otras causas, a la discriminación por género, por lo que hay que dignificar su trabajo y lograr su inserción en el empleo formal, con un enfoque de derechos y perspectiva de género”, expresó Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

En ese sentido, la dependencia a su cargo pondrá el ejemplo al crear una Unidad de Género, que, entre otras facultades, deberá garantizar la igualdad, equidad y perspectiva de género en toda la dependencia y sus órganos desconcentrados.

Además, será el órgano de consulta y asesoría de la Secretaría en materia de perspectiva de género y se encargará del proceso de certificación de la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y no Discriminación que reconoce a las empresas con las mejores prácticas en esta materia.

Esta acción se suma el protocolo elaborado por la STPS para la atención de casos de violencia laboral y de acoso y hostigamiento sexual, que pondrá en marcha  la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) y que tendrán que cumplir las empresas.

“Para que frente a este tipo de violencia relacionada con el acoso, con el hostigamiento, los casos realmente se puedan atender”, puntualizó la funcionaria federal.

Alcalde Luján expuso que las políticas públicas en materia laboral que se han emprendido en la presente administración tienen la intención de mejorar las condiciones de las mujeres en el mundo del trabajo. En Jóvenes Construyendo el Futuro, puntualizó, el 60% de los aprendices son mujeres. En el caso de la reforma laboral del 2019, se garantiza la equidad de la participación de las mujeres en las directivas sindicales.

Otra buena medida, destacó, es la recuperación de 32% en el salario mínimo en los últimos dos años, lo que ha permitido reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres en un 2.6% y, aunque es un avance significativo, la funcionaria reconoció que no es suficiente.

Otro de los avances importantes, expresó, ha sido garantizar los derechos laborales de un sector olvidado y al que se les negó durante muchos años la protección social: las trabajadoras de hogar.

“¿Cuánto estaremos satisfechas?” Luisa María Alcalde responde que será cuando ya no exista brecha salarial, cuado a las mujeres no les falte trabajo y estudios; cuando haya más secretarias generales de sindicatos y cuando ninguna trabajadora del hogar se quede sin seguridad social.

Claudia Jañez

Presidenta del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG)

“No tienes que convertirte en un disfraz masculino para dar mejores resultados”, asevera Claudia Jañez, la primera mujer en dirigir Dupont México, y también en presidir el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG).

Desafortunadamente, comenta, “estamos muy lejos de eso”. En el mundo de los negocios, y en otros ámbitos, muchas mujeres aún se ven obligadas a dejar de ser ellas mismas para obtener un mejor trabajo.

La empresaria y abogada tiene más de 20 años de experiencia en compañías globales, como Ford o Pepsico. Y ha sido reconocida por diferentes publicaciones como una de las mujeres más poderosas en su ámbito en México.

“No habría que sacrificar tu personalidad, o pensar en sacrificar tu esencia, tu vida personal o familiar para tener una posición”, expresa. Obtener una oportunidad, debería ser “natural”, sin importar el género la preferencia sexual o la religión. “Sólo debería contar la capacidad”.

Pero ese mundo no es el real. Lo que sigue sucediendo en México es que sólo una de cada 10 personas que dirigen una empresa es mujer, de acuerdo con LinkedIn. O que los consejos administrativos siguen siendo abrumadoramente ocupados por hombres.

Por ello, Claudia Jañez es partidaria de las cuotas de género. Especialmente “cuando tienes hombres que piensan que una mujer en edad reproductiva, o que se acaba de casar, les baja la rentabilidad porque necesitará licencia de maternidad. En vez de ver cómo la diversidad ayuda a la innovación”.

Está comprobado que las mujeres faltan menos al trabajo, aboga la empresaria. Lo que muchas necesitan es sólo una oportunidad que no conseguirán si las empresas no están forzadas a hacerlo mediante una cuota.

Pero una vez en los puestos, “las mujeres nos esforzamos más, porque nos costó tanto trabajo que al llegar lo valoramos más. No podemos bajar la guardia, siempre tenemos que demostrar que somos capaces, siempre dar ese plus”.

Sara Morgan

Procuradora de la Defensa del Trabajo de la CDMX

Las trabajadoras están en un estado de vulnerabilidad porque desconocen sus derechos laborales o porque éstos les son negados a costa de mentiras. Por ello, las autoridades, en especial las Defensorías del Trabajo, juegan un papel importante en la orientación de las mujeres en materia de trabajo, expresa Sara Morgan.

“Lo que hemos detectado es que muchas de las mujeres están en situación de vulnerabilidad porque desconocen sus derechos o les niegan derechos bajo mentiras. Lo que nosotros hacemos es que capacitamos en muchos de los rubros y tenemos una subprocuraduría especializada en mujeres para atender este tipo de asuntos, les planteamos cuáles son sus derechos”, dice la procuradora de la Defensa del Trabajo de la Ciudad de México.

En la experiencia conciliatoria, la Procuraduría ha identificado demandas muy diferentes entre las mujeres y los hombres. Mientras los trabajadores se enfocan más en el dinero, “las mujeres generalmente en una conciliación lo que piden son aspectos que se refieren más a la protección como el seguro de gastos médicos o algún tipo de becas, cuando están estudiando”, expone.

La Ley Federal del Trabajo (LFT) es clara en la restricción de despedir a una trabajadora por estar embarazada y a su vez tiene un título especial para la protección de las mujeres, donde, entre otros aspectos, se garantizan las licencias de maternidad.

La procuradora reconoce que la carga de trabajo para la defensa por la violación de esos derechos ha bajado porque los empleadores han tomado más conciencia. Sin embargo, opina que la LFT puede mejorarse porque no es sencillo para las autoridades y las trabajadoras comprobar un despido por embarazo.

Sara Morgan considera que uno de los grandes desafíos para las mujeres en el mercado laboral empieza por la formación. El reto: que las mujeres accedan a educación de mejor calidad para encontrar mejores empleos.

“Ya no una capacitación media, sino más allá de la media superior, porque son los trabajos que les van a permitir ganar un salario mucho más allá de lo digno que cada una de las mujeres se merece”, concluye.

María Elena Estavillo

Excomisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)

Los desafíos para las mujeres que laboran en el sector de telecomunicaciones parten de uno compartido por todas: la baja participación femenina en los empleos formales, señala María Elena Estavillo Flores, excomisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

“Porque no es que haya pocas mujeres trabajando, es que la mayoría está en el sector informal o no recibe un sueldo por lo que hace”, comenta en entrevista la economista y matemática.

Y en la industria formal de telecomunicaciones apenas hay un 30% de mujeres, “y no podemos salir de ahí. A veces apenas rebasamos ese porcentaje y luego bajamos de ese rango y volvemos. Pero hasta ahí”, comenta.

Una de las principales razones por las que hay tan pocas mujeres en este sector es la de los estereotipos de género, explica. “En este ámbito incide mucho el pensamiento lógico, matemático, la ciencia y la innovación; actividades que, en la idea sexista de la organización del trabajo, se asignan a los hombres”.

Eso implica que, “todo el tiempo”, las trabajadoras deben demostrar sus capacidades. El nivel de exigencia “es más elevado que el de los hombres”.

María Elena Estavillo es una de las pocas mujeres líderes en su sector en México. En el 2016 la Global Competition Review la incluyó en la lista de las 100 Mujeres en la Competencia en el mundo. “Quienes hemos podido romper los techos de cristal es porque hemos tenemos un nivel de competitividad muy elevado”, expresa.

Sin embargo, concluye, “no debería exigírsenos más sólo por ser mujeres. Si nos cierran el paso, hay que abrir nuestros propios caminos. Si obstaculizan nuestro crecimiento profesional es sano decir ‘hasta aquí, me voy a buscar otra vía’. Pero lo ideal, en un mundo sin machismo, es que tuviéramos oportunidades para desarrollarnos”.

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