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1 millón 117,583 mexicanos se han quedado sin trabajo (formal) por la pandemia

Por: Octavio Amador y Gerardo Hernández 12 Ago 2020
1 millón 117,583 mexicanos se han quedado sin trabajo (formal) por la pandemia
El IMSS reportó que en julio se destruyeron 3,907 trabajos, una caída de 4.4% respecto del mismo mes del año pasado. Desde que comenzó la emergencia sanitaria en marzo se ha perdido el 5.4% de los empleos formales.

En julio pasado, el segundo mes tras la finalización de la Jornada Nacional de Sana Distancia para contener la propagación de la Covid-19, se atenuó de manera significativa la pérdida de puestos de trabajo formales, al registrarse 3,907 despidos, cifra 95% inferior a la observada en junio, de acuerdo con el reporte mensual de empleo formal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Debido a las medidas de distanciamiento social por la pandemia de la Covid-19 y la crisis económica que generaron, de marzo a julio se dieron de baja 1 millón 117,583 puestos de trabajo, siendo abril el mes más crítico, con el registro de 555,247 despidos, seguido de mayo (-344,526 empleos), marzo (-130,593 empleos), junio (-83,311 plazas) y julio, con las citadas 3,907 bajas.

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La pérdida de empleo formal desatada por la crisis de la Covid-19 representa así 5.4% del stock de empleo formal existente previo al inicio de las medidas de distanciamiento social, que era de 20 millones 613,536 plazas registradas al cierre de febrero pasado.

Durante el séptimo mes del año el saldo de despidos fue el resultado de la destrucción de 22,325 puestos de trabajo permanentes y la creación 18,418 empleos formales eventuales.

Al 31 de julio pasado se tienen registrados ante el IMSS 19 millones 495,952 trabajadores cotizantes, cifra 4.4% inferior a la observada un año antes, lo que implica una reducción de 883,427 personas.

Esta tasa supera a la observada en el peor momento de la crisis del 2009, observada en junio de ese año (-4.2%), pero se queda lejos de la registrada en el pico de pérdida de empleo en la crisis de 1994-1995, en noviembre de 1995 (-9.3 por ciento).

Desde otra perspectiva, la disminución del empleo formal en lo que va del año (enero-julio) es de 925,490 puestos, de los cuales 75.1% corresponde a empleos permanentes.

En el comparativo anual por sectores, hubo pérdidas en seis de nueve sectores, siendo el más afectado el sector de la construcción (-11%), seguido de servicios para empresas (-8.8%), industria extractiva (-7.5%), industria de la transformación (-4.2%), comercio (-2.3%) y transportes y comunicaciones (-1.1 por ciento)

Las mejoras se observaron en el sector agropecuario (+2.5%), seguido del ramo de servicios sociales y comunales (+2.4%) y la industria eléctrica (+0.7 por ciento).

A nivel de entidades federativas, se observaron descensos en 30 de los 32 estados de la República, con Quintana Roo a la cabeza con una contracción de 24.2%, seguido de Baja California Sur (-10.9%) y Guerrero (-7.4%), las tres, entidades altamente dependientes del sector turístico, uno de los más afectados por la crisis de la Covid-19.

Tabasco y Baja California, por su parte, tuvieron alzas de 1.9% y 0.8%, respectivamente.

Finalmente, el IMSS reportó que al 31 de julio del 2020 se tienen registrados ante el Instituto 1 millón 1,315 patrones, cifra 0.8% superior a tasa anual. El crecimiento mensual de julio fue de 725 patrones.

La pérdida aún no termina

A pesar de que julio fue menos agresivo en pérdida de empleos, aún no se puede cantar victoria. Gabriela Siller opina que las cifras reportadas por el IMSS sólo indican que la destrucción tocó el primer fondo de dos que se tendrán este año.

“Están saliendo de acuerdo a lo esperado, donde ya se veía como un efecto ‘W’ sobre el empleo. Incluso, en agosto puede darse una pequeña creación de empleo y que luego siga la destrucción”, dijo en entrevista la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

La pérdida de empleo, agregó Gabriela Siller, genera un “círculo vicioso” que no ayuda a la recuperación rápida de la economía del país.

“Por una parte, menores ingresos para las personas y esos menores ingresos, es un menor consumo. Por otro lado, para las personas que ven que sus vecinos, amigos se han quedado sin empleos, genera una mayor cautela y, por lo tanto, un menor consumo y se genera un círculo vicioso en la economía, donde no hay una recuperación rápida”, explicó la especialista.

La pequeña destrucción de empleo en julio es una muestra de que la reapertura no ha sido suficiente para que las empresas conserven toda su plantilla y mucho menos, generen empleos, acotó José Luis de la Cruz.

“Las empresas siguieron enfrentando problemas durante julio para operar y los resultados de su actividad no les permitieron mantener las plazas laborales y mucho menos contratar. Esto confirma que, en julio, si bien la afectación se atenuó significativamente, de todos modos, se sigue observando”, expuso el director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Después de observar los resultados de la última Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), con un repunte en la informalidad, el contraste con las cifras del IMSS apunta a que la pandemia debilitó la formalidad, empleos remunerados y con prestaciones de Ley; mientras que el sector informal ha sido “una válvula de escape” para las personas que han perdido sus ingresos durante la crisis, concluyó José Luis de la Cruz.

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