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Romero Deschamps, la punta del iceberg de un modelo sindical caduco

Por: Blanca Juárez y Gerardo Hernández 21 Oct 2019
Romero Deschamps, la punta del iceberg de un modelo sindical caduco
La reforma laboral impulsada por el gobierno federal sentó las bases para acabar con las dirigencias sindicales vitalicias y las elecciones a modo.

El 2019 ha sido un año en el que varios dirigentes sindicales han puesto las barbas a remojar. Por décadas, muchas elecciones se realizaron a mano alzada, bajo la mirada de los líderes esperando el apoyo. Pero la reforma laboral les cerró el paso a esa vía de control, así como a la de los contratos de protección, los que firmaban con las empresas a espaldas de los trabajadores a cambio de un beneficio económico; también terminó con las dirigencias vitalicias.

Pero a Carlos Romero Deschamps, hasta este lunes secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana​​​​​​ (STPRM), además le han tapiado el camino a la eternidad en la dirigencia de otra forma. Desde julio de este año, el gobierno federal logró “un pacto de austeridad”, con el que le quitó 1,600 millones de pesos.

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Esa cifra, dada a conocer por el presidente Andrés Manuel López Obrador, era destinada a pagar viáticos y comisiones de la dirigencia. El descuento se logró en la negociación anual del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) entre el sindicato y Petróleos Mexicanos (Pemex) a principios de agosto.

Para Manuel Fuente Muñiz, el sindicato de Pemex “ha sido de los más escandalosos”. El abogado, integrante del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral, comentó en entrevista que, como Romero Deschamps, otros líderes sindicales se han amparado en la autonomía sindical para enriquecerse y acumular poder.

Golpeadores que amenazaban a trabajadores disidentes, despidos a petición del secretario general y uso de las cuotas sindicales para fines personales, esto es parte de la realidad que todavía se vive en muchas organizaciones, apuntó.

También ocurre en Pemex. Sin embargo, su sindicato “es sui géneris, porque tiene diferentes negocios con la empresa”. Su peculiaridad viene quizá desde la cabeza. Romero Deschamps pasó de ser chofer de pipa a secretario general del sindicato. Ahí se había mantenido por casi 30 años, en los que fue dos veces senador y otras, diputado.

Validación de dirigencias

Al renunciar a la dirigencia, el priista ya no pasará la prueba de la elección democrática. Con las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, aprobadas en mayo pasado, cada uno de los afiliados emitirá su voto. Ya no será por medio de delegados y lo podrán hacer de manera secreta.

Otro momento decisivo para los dirigentes será cuando los sindicalizados avalen el Contrato Colectivo de Trabajo. De ahora en adelante, los colaboradores deben aprobar los acuerdos, y como lo ha referido Tereso Medina, líder de la Central de Trabajadores de México (CTM) en Coahuila, “ésa será la prueba de ácido”.

Muchos líderes sindicales se han enriquecido a costillas de los afiliados, recalcó Manuel Fuentes. Pero el abogado laborista no los coloca en el lugar de los más beneficiados. Esos serían los empresarios. “Han usado a los sindicatos para evadir obligaciones fiscales. Con empresas outsourcing pagan una parte de la nómina y la otra a través de los sindicatos”.

El caso de Romero Deschamps “es la punta del iceberg. Una referencia de lo que ocurre en el ámbito sindical, pero falta ver cómo operan los empresarios. Los dirigentes son un instrumento de ellos”, concluyó.

Líderes sindicales reaccionan

La renuncia de Carlos Romero Deschamps generó reacciones en el gremio sindical, diversos dirigentes atribuyeron este suceso a la modernización de la legislación laboral.

Isaías González Cuevas, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), aseguró que la ley empodera a los trabajadores para decidir quién continúa al frente.

“Ahora los trabajadores pueden tomar decisiones de acuerdo a la ley. La libertad sindical así lo permite, y bueno, la ley también prevé que cuando los trabajadores deciden hacer cambio de la mesa directiva lo pueden hacer, y yo creo que es lo que están haciendo las y los trabajadores”, expuso el también diputado federal.

Por otra parte, Francisco Hernández Juárez, presidente de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), consideró que la salida de Romero Deschamps del sindicato petrolero es una llamada de atención a los líderes sindicales a conducirse con transparencia y sin abusos.

“Yo creo que en la medida en que avance el proceso de modernización y democratización del mundo del trabajo, cada vez más habrá dirigentes legítimamente nombrados por los trabajadores, y menos dirigentes que no cumplan con su responsabilidad (…) también nos enseñará a los dirigentes sindicales que hay que tener las manos limpias, que hay que manejar transparentemente los recursos de los trabajadores, y no aprovechar el puesto como representante sindical para sacar provecho personal de ello”, comentó.

En tanto, el senador Napoleón Gómez Urrutia, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, opinó que la renuncia es un reflejo de los nuevos tiempos que vive el sindicalismo en México.

“Yo creo que esto es un reflejo de este cambio y de que los que se quedan atrás van a ser rebasados por la realidad y por los propios trabajadores”, puntualizó el morenista.

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