Nuestros sitios
Continúa leyendo:
Aguinaldo 2022
Comparte
Compartir

Prepena, el trabajo “no permitido”, pero necesario

Prepena, el trabajo “no permitido”, pero necesario
En la Ciudad de México hay al menos 10,000 trabajadores voluntarios de limpia que recogen la basura en las casas, sin embargo, su labor está sancionada. Defensores de derechos laborales piden regularla.

Las autoridades “quieren negar la existencia de los voluntarios de limpia para evitar que se genere una relación laboral”, afirma Tania Espinosa, coordinadora para América Latina del Programa de Derecho de Wiego. Sin embargo, ahí están, en las calles, tocando puertas que, probablemente, muchos de esos funcionarios les abren para entregarles la basura que generaron en los últimos días.

Se calcula que en la capital del país hay más de 10,000 trabajadores voluntarios de limpia, de acuerdo con la red Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (Wiego, por sus siglas en inglés). Todos ellos laborando en una actividad no permitida, pero vital.

Este video te puede interesar

El trabajo que llevaban a cabo es conocido como “prepena”, explica en entrevista Tania Espinosa. Lo que hacen es separar los materiales reciclables de entre los residuos que les entrega la ciudadanía, detalla.

Sin embargo, el reglamento de la Ley de Residuos Sólidos prevé sanciones a quien pepene. Es decir, a quien recoja residuos sólidos de los recipientes en la vía pública.

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) define a los trabajadores voluntarios como aquellos que recolectan los residuos de puerta a puerta.

El gobierno capitalino les asigna horarios y áreas específicas de trabajo, pero no se les reconoce como trabajadores. Tampoco reciben pago, formación o prestaciones de seguridad social. Viven de las propinas que les da la gente a quien le recolectan la basura y de vender lo que encuentran de útil en ella. La mayoría compra su ropa fosforescente para ser visible en las calles, así como sus herramientas de trabajo.

Las demandas de Wiego

Wiego demanda que se modifique el reglamento no sólo para dejar de criminalizarlos por pepenar o hacer el trabajo de “prepenar”, sino para que describa su actividad, sean nombrados en ese ordenamiento y sean reconocidos como parte estructural del servicio público de limpia de la ciudad.

“Pedimos que sea en el reglamento porque es el que regula el manejo de los residuos en la ciudad y, además, a los factores que están involucrados”, apunta Tania Espinosa.  Las autoridades, sostiene, no quieren nombrarlos para evitar generar una relación laboral con ellos.

Sin embargo, advierte, con base en la Ley Federal del Trabajo esta relación se puede configurar, pues “tienen un patrón, trabajan bajo las órdenes del gobiernos”, siguen las instrucciones, la política pública y la planeación, que las autoridades les marcan.

Además, será necesario modificar el Programa de Gestión Integral de los Residuos Sólidos, de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) local, así como la Norma Ambiental 024, que habla sobre reciclaje y por la que el año pasado muchos pepenadores fueron detenidos, pues ese precepto no los integra en el eslabón de la cadena de reciclaje.

Alcaldías omisas

La CDHDF emitió en el 2016 la recomendación 7/2016, llamada “Omisiones en el sistema de recolección, separación y destino final de residuos sólidos urbanos en la Ciudad de México, así como en la generación de condiciones para el trabajo digno de las personas que realizan esas actividades”.

El documento fue dirigido a las 16 delegaciones. En el documento señala la violación del derecho al trabajo digno de los recicladores informales, la discriminación, explotación y abuso que padecen.

Los gobiernos de Coayoacán, Gustavo A.Madero y Tláhuac no aceptaron la recomendación. Y Benito Juárez y Xochimilco lo aceptaron, pero de manera parcial.

Descarga GRATIS nuestro especial
descargable
Descarga AQUÍ el artículo completo Sostenibilidad sin quebrar las finanzas ¡Descárgalo GRATIS!
Lee más contenido, ¿Qué tema te interesa?
Te Recomendamos
Sigue leyendo