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Por despido injustificado, 30% de los reportes al sindicato de trabajadoras del hogar

Por despido injustificado, 30% de los reportes al sindicato de trabajadoras del hogar
El Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y ONU Mujeres lanzaron la campaña #TrabajoEnCasaEsTrabajo para visibilizar esta labor, la cual ha sostenido a la población en la pandemia.

Desde finales de febrero y hasta septiembre de este año, el Sindicato de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho) ha atendido más de 400 reportes de sus afiliadas por conflictos laborales a causa de la pandemia. De ellos, 70% son de empleadas que fueron “descansadas” sin goce de salario o con reducción del sueldo y 30% por despidos injustificados.

Este último porcentaje de trabajadoras sindicalizadas afectadas coincide con el que se tiene a nivel nacional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), entre marzo y julio pasado, más de 732,000 empleadas dejaron de laborar. Lo que representa el 30% de las más de 2.4 millones que estaban activas en marzo pasado.

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“Nos vemos enfrentadas a una realidad que ha persistido. Las crisis, como ésta, sólo hacen más visibles las problemáticas que siempre hemos padecido”, señaló María de la Luz Padua Orihuela, secretaria colegiada del Sinactraho. La dirigente sindical participó en la presentación de una nueva campaña de concienciación llamada #TrabajoEnCasaEsTrabajo.

Con esta acción se busca visibilizar “que el trabajo en casa es un trabajo, sea remunerado o no. Y si es remunerado, es formal”, explicó Friné Salguero, directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB). Señaló que “sin los cuidados hay un fracaso y un colapso de la vida económica”.

Además, indicó María de la Luz Padua indicó, la pandemia de covid-19 confirma que “sin el aseo y los cuidados nadie puede realizar las actividades que hacemos a diario”. Sin embargo, esto no se ha reflejado en el respeto a sus derechos, agregó. Aunque la Ley Federal del Trabajo obliga a que su relación laboral esté protegida por un contrato, “más de 90% no cuentan con uno”.

Por tanto, en esta emergencia sanitaria muchas personas empleadoras “recortaron salarios o aumentaron la jornada laboral” a total conveniencia de ellas, acusó. Muchas de quienes laboran en la modalidad “de planta” les han hecho saber que trabajan más tiempo. Es usual que la prioridad sea “la familia con la que trabajamos. En segundo lugar queda nuestra vida y nuestros dependientes, a quienes debemos cuidar, atender o mantener”.

Se requiere de acciones urgentes y de que “las personas empleadoras asuman su responsabilidad”, apuntó Juliette Bonnafé, de ONU Mujeres México. Informó que en América Latina entre 11 y 18 millones de personas se dedican al trabajo del hogar, 93% es mujer. La mayoría gana el 50% por ciento de lo ganan otros trabajadores.

Empleadores sin empleo

En estos meses de la pandemia, el Sinactraho sólo ha logrado que seis casos de despido injustificado se resolvieran con un convenio fuera de juicios laborales. Para todos ellos consiguieron el pago de las prestaciones que correspondían, según informó María de la Luz Padua, una de las tres secretarias generales.

La crisis económica, derivada de la sanitaria, ha afectado a gran parte de la fuerza laboral, recordó Juliette Bonnafé, de ONU Mujeres. Muchas de las personas que contratan a trabajadoras del hogar también se quedaron sin empleo o sus ingresos han bajado. Sin embargo, en la medida de lo posible, “que el salario de las empleadas no sea el primer gasto que eliminen, porque de él dependen muchas personas”.

Hay que ser solidarias y sororarias, dijo la actriz Gabriela de la Garza, quien compartió su experiencia como empleadora. Invitada por el ILSB y ONU Mujeres a impulsar esta campaña, narró que este mes de septiembre ya no pudo pagar ni el salario a la trabajadora ni la cuota patronal al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Definitivamente no podemos continuar con el contrato que hemos tenido durante 10 años. Yo estoy sin trabajo, desde el 15 de marzo no tengo ningún tipo de ingreso. No podemos seguir pagando el Seguro Social ni podemos liquidarla”. Pero tampoco prescindir de su trabajo, “porque sin ella no puedo enfocarme en tratar de sacar adelante estos proyectos que nos ayuden a todos. Ella incluida” y su hijo de dos años de edad.

Medidas para proteger a ambas partes

Es “absolutamente necesario” que el gobierno cree políticas públicas para apoyar a empleadas y empleadores, subrayó Gabriela de la Garza. “Yo tampoco tengo seguro social, ni médico. No hablemos de un seguro privado, menos. Los artistas estamos completamente desprotegidos”.

Juliette Bonnafé mencionó una serie de medidas urgentes para proteger a ambas partes:

  • Impulsar políticas para garantizar la retención del empleo doméstico
  • Ampliar y promover las prestaciones por desempleo para trabajadoras del hogar
  • Crear protocolos de salud y seguridad que atiendan las especificidades del sector doméstico remunerado
  • Garantizar su cobertura en salud
  • Fomentar la formalización
  • Formación digital e inclusión financiera para las trabajadoras
  • Asesoría legal
  • Transferencias monetarias o subsidios de emergencia para todas las personas

Para la actriz Gabriela de la Garza, lo más importante en esta difícil situación es la empatía, solidaridad y sororidad. “No podemos decirles que porque no tenemos trabajo se van simplemente. Tenemos con ellas un compromiso personal y social”.

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