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Incrementos del salario mínimo no han impactado la inflación hasta el momento

Los aumentos de dos dígitos en el salario mínimo registrados en los últimos tres años no han tenido repercusiones en la inflación, más bien han beneficiado el bolsillo de los que menos ganan, expuso la Conasami.

El salario mínimo en México hila tres incrementos históricos: 2019 (16%), 2020 (20%) y 2021 (15%). En tres años, el piso mínimo salarial pasó de 88.36 a 141.70 pesos diarios. Ninguno de estos aumentos ha tenido un impacto directo en la inflación, expresó la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).

En el 2020, el alza general de los precios en la economía fue de 3.15%, en los precios de la canasta básica de 3.43% y en los de la canasta de consumo mínimo 3.44%, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Por su parte, el salario mínimo tuvo el año pasado un aumento de 20% y pasó de 102.68 a 123.22 pesos, es decir, incremento seis veces mayor que la inflación, destacó el organismo.

“Contrario al dogma de que el salario mínimo provoca un incremento en la inflación, los incrementos históricos de 2019 y 2020 no han conducido a un encarecimiento de los precios en la economía, sino que, por el contrario, han beneficiado el bolsillo de aquéllos que menos perciben”, expuso en un comunicado.

Sin embargo, pese a que la inflación general del 2020 se ubicó en 3.15%, el precio de los productos fue volátil y estuvo sujeto a la demanda y a las medidas de restricción por la pandemia. Las mascarillas y el gel antibacterial, por ejemplo, incrementaron su precio durante las primeras semanas de la emergencia sanitaria ocasionada por el virus SARS-Cov-2, dado el poco abasto que se tenía, pero conforme la oferta aumentó se retornó a los valores originales, se resalta en el análisis.

De igual forma, las restricciones en el consumo de bebidas alcohólicas en ciertas ciudades hicieron que algunos establecimientos incrementaran sus precios. Por otro lado, algunos precios disminuyeron ante choques externos, como la caída en la cotización del petróleo, pero también por las restricciones a la movilidad, como la venta de pasajes aéreos.

Con base en ello, la Conasami descarta que el alza de 15% para el 2021, que elevó el salario mínimo general de 123.22 a 141.70 pesos, tenga un impacto en la inflación. Por el contrario, argumentó el órganismo, se espera que ayude a mejorar la economía.

“Es importante mencionar que, durante los últimos tres años, el salario mínimo ha incrementado en 60.3%, mientras que los precios sólo lo han hecho en 6%, indicando que el salario mínimo ha recuperado su poder adquisitivo y que la excusa para no subirlos que argumentaba una catástrofe inflacionaria es incorrecta” destacó la Comisión Nacional de Salario Mínimos.

El gobierno actual, tiene como meta cerrar el sexenio con un salario mínimo general equivalente a 171 pesos por jornada, a través de incrementos graduales.

Inflación responde a otros factores

Especialistas consideran que la baja inflación ha estado sujeta a otros factores, como el poco crecimiento económico, la proporción de personas que percibe el salario mínimo y la creación de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

“En el 2019 y en el 2020 cayó el Producto Interno Bruto (PIB), lo cual habla de una holgura económica. Generalmente, cuando hay holgura económica, no hay presiones inflacionarias, debido a que no se incrementa la demanda. Las presiones inflacionarias que llegan a presentarse son cambios en los patrones de consumo”, explica Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco BASE.

Por otra parte, agrega la especialista, los incrementos de doble dígito del piso mínimo salarial no se han visto reflejados en la inflación porque, antes de que iniciaran, pocas personas ganaban el salario mínimo.

“Desafortunadamente, esto no ha ido de la mano de un incremento en la productividad, por lo cual, sí se ve como un encarecimiento del empleo y paulatinamente terminará afectando el mercado laboral”, expone Siller Pagaza.

Impacto en otros factores

Por su parte, Iván Arias Gallegos, director de Estudios Económicos de Citibanamex, asegura que la baja inflación no significa que el incremento en los mínimos no tenga impacto, sólo que algunas circunstancias han ayudado a que el efecto no sea “uno a uno”.

“La respuesta histórica de la inflación al incremento de los salarios es de alrededor de dos puntos base de inflación por cada punto porcentual de incremento en el salario. Por ejemplo, un incremento del 15%, tomando en cuenta esta elasticidad histórica, te da un impacto de 30 puntos base en la inflación. Sin embargo, esta relación de dos a uno podría ser distinta en el contexto actual con una caída en la actividad y en particular, de la demanda”, subraya.

En ese sentido, el especialista resalta que las empresas no han reflejado los aumentos en los salarios en sus productos, porque “perderían más ventas”. Este contexto podría explicar el por qué los aumentos no han tenido un impacto tan directo en la inflación general.

“Hay otro componente. El hecho de que tal vez no se refleje totalmente en la inflación no significa que pueda tener otras repercusiones importantes, en particular, que pudiera tener un efecto en la recuperación del empleo porque en la medida que aumenta el costo de la mano de obra, las empresas tienen menos recursos para contratar personal”.

En 2016, el salario mínimo fue desindexado de disposiciones legales como base o medida de referencia, a partir de ese año, se implementó la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

“La desindexación del 2016 fue lo que abrió la puerta para evitar que el aumento al salario mínimo condujera a la inflación, que era el argumento central en el pasado”, comenta Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores.

El especialista también considera que la inflación baja del año pasado estuvo motivada por la caída de la economía y, por lo tanto, no es una prueba contundente de que el incremento en el salario mínimo no haya tenido un impacto directo. “Hay otros factores que jugaron a favor de la baja inflación”.

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