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Estados Unidos cerró sus fronteras a cuatro tipos de trabajadores migrantes

Estados Unidos cerró sus fronteras a cuatro tipos de trabajadores migrantes
El presidente Donald Trump asegura que los extranjeros son un riesgo para su mercado de trabajo, por lo que su gobierno no les otorgará visas laborales hasta el 1 de enero de 2021.

El gobierno de Donald Trump amplió la lista de visas laborales restringidas y el periodo de suspensión para ellas. Ante ello, ni profesionistas, artistas, niñeras, ni personas consideradas “no calificadas”, que se emplean, por ejemplo, en restaurantes u hoteles, podrán viajar para trabajar a Estados Unidos en lo que resta del año.

Las visas que no se otorgarán, al menos hasta el 1 de enero de 2021, son las HB1, para trabajadores calificados. Tampoco H2B, para empleos “no calificados” y temporales. Está considerada igualmente la L1, para personal ejecutivo que es transferido a ese país por su empresa. También está suspendida la emisión de visa J1, que aplica, entre otras personas, para las au pairs o niñeras.

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En un nuevo decreto, Trump reitera que “representan un riesgo para el mercado laboral” de ese país. Particularmente en esta crisis económica por la Covid-19. El mandatario aseguró que los extranjeros en busca de empleo en Estados Unidos desplazan principalmente a su población joven, a afroamericanos y personas con discapacidad.

El documento fue emitido el pasado 22 de junio y entró en vigor este miércoles 24. En el documento se señala que “el nuevo coronavirus ha alterado significativamente los medios de vida de los estadounidenses”. E informa que el distanciamiento social para evitar la propagación de la enfermedad “cuadruplicó la tasa de desempleo” en ese país en el periodo de febrero a mayo.

A finales de mayo, 13.3% de su por población económicamente activa no tenía empleo, subraya. Lo que significa que “millones siguen sin trabajo”, indica Trump para justificar la prohibición que se extiende hasta el 31 de diciembre.

De acuerdo con información del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, al 15 de junio abril más de 45 millones de personas habían solicitado ayudas por desempleo desde que inició la pandemia en ese país.

Trabajadores agrícolas, protegidos

El 22 de abril pasado, Donald Trump firmó un decreto para suspender por 60 días los permisos de entrada de trabajadores extranjeros. Aunque en realidad no especificó qué trabajadores.

“Se limitaba a prohibir la entrada de inmigrantes. Es decir, a quienes quisieran radicar definitivamente en Estados Unidos. Lo que buscaba era recuperar una imagen con sus votantes y mostrar que estaba haciendo algo para frenar el desempleo”, explica en entrevista Jorge Santibáñez, presidente del Mexa Institute, desde en Washington, D.C.

Según indica el propio Trump en el decreto del 22 de junio, el Departamento del Trabajo y el de Seguridad Nacional “descubrieron” que las personas no inmigrantes –o sea, que no planean quedarse a vivir ahí— también podrían desplazar y perjudicar a los trabajadores estadounidenses durante etapa de recuperación.

Para Jorge Santibáñez, las vagas restricciones de abril, y ahora las de junio, más que combatir el desempleo, “son un mensaje claro a su base” rumbo a las elecciones de noviembre del 2020 en las que busca reelegirse.

“Necesita fortalecer los dos pilares que decía tener en su primera campaña, uno es la economía. Si bien al principio no iba tan mal, lo poco logrado se lo tiró el coronavirus”. El otro es el tema migratorio. Al prohibir la entrada de trabajadores extranjeros, principalmente de países como México, abarca esas dos batallas que prometió dar.

Pero en esto también él tiene limitaciones, señala el especialista en migración. Pues no puede detener la entrada de trabajadores agrícolas. Su mano de obra es vital para toda la cadena alimenticia, desde la siembra, la cosecha, el empaque, la distribución y la venta en supermercados, agrega.

Resulta paradógico, dice, que los trabajadores agrícolas, atacados en los discursos de Donald Trump, muchos de ellos indocumentados, ahora sean considerados “esenciales”. Y bajo esa categoría, portando un certificado de su empleo, no puedan ser deportados a México.

Las amenazas que mira Trump

Las visas HB2 son para trabajos temporales no agrícolas. Para ellos no se requiere experiencia ni un título académico. Son, por ejemplo, “jardinería, construcción, labores en los bosques, personal para servicio de limpieza de hotel”, según la Embajada de Estados Unidos en México.

Cada año el Congreso estadounidense fija un límite de permisos de este tipo. Para el 2020 autorizó 66,000 trabajadores.

En el documento, Trump afirma que entre febrero y abril del 2020 desaparecieron más de 17 millones de empleos en industrias dedicadas a actividades no calificadas y no agrícolas.  Hay “un riesgo” de que los escasos puestos estén siendo ocupados en su mayoría por migrantes, advierte el mandatario.

Las visas H1B son para trabajos especializados. Son aquellos científicos o tecnológicos, de investigación cooperativa y proyectos de desarrollo. Para estos sí se requieren títulos universitarios.

Las visas L son para personal ejecutivo o gerencial transferido a Estados Unidos por una empresa desde otro país. Esta clasificación permite a una compañía extranjera, que aún no tiene una oficina en Estados Unidos, enviar una persona para establecer una sucursal.

Según Trump, también entre febrero y abril, los negocios que contratan a personal con visa H1B o L perdieron más de 20 millones de plazas.

Las visas J1 estás diseñadas “para promover el intercambio de personas, conocimiento, y habilidades en los campos de la educación, artes y ciencias”, indica la embajada estadounidense en México. Abarca los intercambios estudiantiles y de profesores. Pero también a las niñeras, llamadas en ese país au pairs. Estos permisos también son para estadías temporales.

Donald Trump sostiene que en las tareas que engloba la visa J1 se ocupan principalmente personas jóvenes. “La tasa de desempleo de mayo para los jóvenes estadounidenses, que compiten con ciertos solicitantes de visa J, ha sido particularmente alta”. Para el grupo de entre 16 y 19 años de edad la desocupación es de 29.9%; para quienes tienen entre 20 y 24 años, de 23.2 por ciento.

En suma, dice, la demanda de empleo está creciendo y el número de puestos de trabajo escasea. La migración desde el extranjero impacta el mercado laboral de los Estados Unidos, por lo que debe proteger a sus connacionales del empleo “que le arrebatan” los migrantes.

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