Nuestros sitios
Continúa leyendo:
La Ley de Vacaciones Dignas
Comparte
Compartir

#1Mayo: La CTM pierde aplausos y pinta su raya con la CATEM

#1Mayo: La CTM pierde aplausos y pinta su raya con la CATEM
Carlos Aceves, líder de la CTM, la que fuera la central sindical más poderosa del país, pasó dos corajes este 1 de mayo. Una nueva organización de sindicatos y las huestes de otro dirigente fueron los responsables.

El hombre, nacido en 1940, estaba molesto. Sus asistentes lo acercaron en su silla de ruedas al podio. Le tomaron de los codos y le ayudaron a incorporarse. Apenas iba a comenzar la regañiza cuando el silbato de un tren, que parecía estar en el Zócalo, opacó su voz. Carlos Aceves del Olmo, el líder sindical, enfureció.

Por dónde comenzar su reprimenda. ¿Por los irrespetuosos del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros o por los intrusos de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM)? Los gritos, las matracas y de nuevo el falso silbido de un tren resolvieron el dilema.

Este video te puede interesar

Compañeras y compañeros, dijo Aceves del Olmo, senador por el PRI, presidente del Congreso del Trabajo, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y representante de añejas formas gremiales, “tengo respeto por mi amigo Víctor Flores, me extraña mucho que hoy tenga esta actitud”.

Víctor Flores, dirigente de los ferrocarrileros, sentado en uno de los extremos del templete, a varios líderes sindicales de distancia de Carlos Aceves, chistaba la boca. El hombre delgado, pequeño y millonario recibía los aplausos y las vivas del contingente más bullicioso.

Los agremiados de la CTM, entonces, redoblaron los tambores, literalmente, y empuñaron con fuerza las baquetas. Así, abrieron paso de nuevo a su líder para que, entre el escándalo, se oyera de nuevo su voz. La guerra del culto a la personalidad aún no terminaba.

“Hoy está por aquí”, en la ceremonia del Día del Trabajo, “una organización que no es del Congreso del Trabajo, es la CATEM. No a los líderes que quieran venir a meterse en donde nadie los ha invitado. Es la última vez que lo digo”.

Entonces sí hubo unidad entre todos los sindicatos, sin importar las siglas, tal como lo habían pedido oradores que precedieron a Carlos Aceves. La rechifla de la que antes era objeto el líder de la CTM ahora se dirigía a los de la CATEM. “Cada quien se afilia donde quiera, pero este evento lo estamos haciendo nosotros”.

Esto es la CATEM; esto, la CTM

Los agremiados de la CTM llegaron antes que los de la CATEM al Zócalo capitalino… y a la historia de los sindicatos. La CTM fundada en 1936, cuatro años antes del nacimiento de su actual líder.

La CTM es uno de los tres sectores del PRI: obrero, campesino y popular. Fue creada durante el gobierno de Lázaro Cárdenas. La CATEM surgió apenas en esta administración, en la de Andrés Manuel López Obrador.

En 82 años de historia, la CTM ha tenido 7 dirigentes, uno de ellos, Fidel Velázquez, duró 53 años en el cargo. La CATEM apenas lleva uno, su fundador, Pedro Haces, ex cetemista y senador morenista firma que esta nueva central obrera traerá la democracia sindical de la cuarta transformación.

La CTM no está satisfecha con la reforma laboral, aprobada el lunes 29 de abril. La CATEM fue uno de los impulsores de esas modificaciones. Tanto Aceves del Olmo, como Pedro Haces, son senadores.

Pero, tal como dijo Carlos Aceves, la CATEM no pertenece al Congreso del Trabajo, un organismo creado en 1966, integrado por más de 40 confederaciones y sindicatos, como la CTM, la Confederación Revolucionaria Obrera y Campesina (CROC) o el Sindicato de Petroleros de la República Mexicana (STPRM), el gran ausente en el mitin de este 1 de mayo.

Nadie invitó a la CATEM, pero ahí estaban. Y eran bastantes. Antes de que empezara el mitin, integrantes de esa confederación autónoma levantaban una lona gigante que decía “Sí a la reforma laboral”.

El letrero gigante ocultó las letras rojinegras de la CTM, colocadas en altas bases metálicas. “Respeten los espacios”, les reclamó un cetemista, pero hicieron como si nada. Era el segundo letrero colosal que instalaban. Atrás había otro donde se leía “La CATEM con el presidente Andrés Manuel López Obrador”.

La guerra no sólo era por tierra; también por aire. Sobre la Plaza de la Constitución sobrevolaban dos especies de zepelines pequeños. Uno de los dirigibles tenía las siglas de la CTM. El otro, claro, de la CATEM. Los artefactos a veces se alejaban, a veces casi chocaban.

El festejo del 1 de mayo

La ceremonia estaba programada para iniciar a las 9 de la mañana. Mucho antes los líderes sindicales iban subiendo uno a uno al escenario, colocado frente al Palacio Nacional. Hombres, abrazos, risas, palmadas en la espalda, pechos elevados, saludos que comienzan con la mano a la altura del hombro.

Canciones en vivo, cortesía del sindicato de músicos, alternaban con el maestro de ceremonias, quien anunciaba el arribo de grandes personalidades: el líder de los azucareros, el de la Procuraduría de Justicia, el de los trabajadores del Senado, el de los del Fonacot.

Varios metros delante, aislada por una fila de vallas, había otra fiesta. En la plaza, a la espera de que comenzara el mitin, varios impacientes ya habían agotado sus botellas de Bacardí o sus latas de cerveza.

A las 9:20 inició. El Oxxo más cercano, para recargar combustible, se sentía lejano por aquella multitud de gente que habría que esquivar. Reyes Soberanis Moreno, vicepresidente del Congreso del Trabajo inauguró la ronda de discursos.

“Demandamos más y mejores salarios”, decía, cuando llegó Carlos Aceves del Olmo y ya nadie le puso atención. Unos les hacía espacio para su silla de ruedas, otros lo fotografiaban, otros lo saludaban. otros le aplaudían. Otros no dejaban de mirarlo.

Tocó luego el turno de Leobardo Soto Enríquez, secretario de Acción Juvenil de la CTM. “La reforma laboral vulnera la autonomía sindical, interviene directamente en la democracia del sindicalismo y genera la existencia de múltiples sindicatos en una misma empresa”, afirmó.

Agradeció a su líder, el senador Carlos Aceves, por tratar de impedir que esto sucediera. Aclaró, por si acaso, que la CTM está a favor de la democracia en los sindicatos. Es más, aseveró, esa confederación “ha dado cátedra” sobre libertad sindical.

La decepción sindical

8:00 de la mañana. Raúl, Antonio, Alfonso y Luis reciben sus playeras con el logo de la CTM Sección 10. “Ven, cuéntale, Luis, tú sí conociste a Fidel Velázquez”, lo anima Antonio.

Luis, de 67 años, dice que Fidel Velázquez hizo muchos por los trabajadores, “siempre nos defendía. Pero ahora todo va para abajo”. Ahora, interviene, Raúl, de 81, “nomás están esperando que cualquier fallita para echarnos. Y si hablamos, nos corren”.

En eso llega Alfonso, de 53, y comenta sobre la reforma laboral. “Ya no quieren charros. Pero eso ahorita no va a desaparecer, con el tiempo quizá”. Les explica a sus compañeros que esta reforma se aprobó “porque se los mandó Estados Unidos para firmar el tratado de comercio (sic)”.

Antes las votaciones eran en asamblea, a mano alzada, todos veían el sentido del voto, cuentan todos casi al mismo tiempo. Ahora, será democrático; no, transparente; no, secreto. Todos aportan su concepto a la plática.

“Pero, ah, ya no creemos en nada. Todos los dirigentes son iguales, todos cobran, todos se sienten la gran cosa”, dice Antonio, de 61 años.

“Me parto la madre con el que sea”

10:00 de la mañana, o casi. Carlos Aceves del Olmo se sostiene con ambas manos del podio. “Bienvenidas todas y todos. Éste es nuestro espacio, nosotros lo conseguimos con el gobierno actual”.

Recién había declarado non gratos a los de la CATEM, que parecía que este último mensaje iba para ellos. “Pero no vamos a permitir que se ofenda a los oradores. No me puedo quedar callado”. Como responsable del Congreso del Trabajo y de la CTM, les dijo, tiene que defender lo que aprendió desde los 14 años, cuando era obrero: respetar a sus líderes.

“Portémonos bien. Pronto vamos a salir de aquí”. De nuevo un silbido cortó su idea. Ahora no fue el de un tren, pero también provenía del gremio de los ferrocarrileros. “Eso sí no se los agradezco. Póngase aquí y, aunque esté malo de las piernas, me parto la madre con el que sea”.

Descarga GRATIS nuestro especial
descargable
Descarga AQUÍ el artículo completo Sostenibilidad sin quebrar las finanzas ¡Descárgalo GRATIS!
Lee más contenido, ¿Qué tema te interesa?
Te Recomendamos
Sigue leyendo