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Home office, ¿qué empresas se adaptan mejor a este modelo de trabajo?

Por: Raciel Sosa* │ Universo Capital Humano 08 Ene 2020
Home office, ¿qué empresas se adaptan mejor a este modelo de trabajo?
El teletrabajo es una de las prácticas más solicitadas porque genera mejor clima organizacional y mayor productividad, además de que hace madurar a líderes y colaboradores.

Me han preguntado, ¿cuáles son las mejores empresas para realizar home office? Mi respuesta es así: aquellas en las que sus funciones no están relacionadas con el face to face. Un ejemplo sencillo: un mesero de un restaurante no puede hacer home office, ni la recepcionista de un hotel, por lo que nos referimos a aquellas empresas que tienen puestos donde el trabajo no es necesariamente de cara al cliente, al usuario final, de una forma física o presencial.

En este sentido, diría que no son sujetos al home office la industria restaurantera, hotelera, asistencial y médica, ya que están enfocadas a servicios del usuario final.

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Ahora bien, dentro de esas empresas, es importante distinguir los puestos que sí pueden implementarlo. Por ejemplo, áreas administrativas sí, ya que la gente puede trabajar desde cualquier parte, sin que eso afecte el producto final, también de tecnología o finanzas son muy recurrentes.

1. Cambio de paradigma

Es decir, cambio de mentalidad: “si viéndolo no trabaja, imagínate si no lo veo y no lo superviso”. Este cambio de paradigma resulta vital, debemos ver el trabajo que un colaborador realiza no por actividad, sino por resultados. Muchas veces valoramos el número de horas que los colaboradores están frente a la computadora y, más bien, lo que debemos evaluar son sus logros.

En este sentido, el home office representa el primer cambio de paradigma: “te voy a medir por resultados; no sé si empiezas a trabajar a las 11:00 a. m., o desde dónde trabajas… y no es algo que me interese saber, pero lo que sí sé es que tienes que lograr este objetivo para determinada fecha”.

2. Establecer procesos

Una vez que se define que un colaborador va a hacer home office, debe llenar un formato con su nombre, puesto, número de días a la semana que va a hacerlo y las razones por las que lo quiere hacer, especificando el objetivo y el resultado que pretende lograr para la empresa.

Por su parte, el colaborador puede solicitar, por ejemplo, un presupuesto para comprar una computadora, de ahí también la importancia de que exista un documento y se formalice. Y, por último, lo deben firmar los jefes a diferentes escalas para que quede aprobado, y no de pie a que los demás colaboradores perciban algún tipo de favoritismo por parte del jefe.

3. Regular en qué momento se puede perder ese derecho

Es importante adelantarse a los motivos por los cuales una persona podría, eventualmente, regresar a trabajar a la oficina de manera presencial; cuando por ejemplo, su equipo de trabajo se percata de que no puede comunicarse con la persona o no contesta los teléfonos.

4. Compromiso

Cabe mencionar que la persona que va a hacer home office debe tener cierta madurez; es decir, hay que detectar en qué nivel de desarrollo está ese colaborador dentro de la organización. Cuando es principiante, necesita estar cerca en la oficina para aprender de los demás, por lo que no sería una opción.

Al contrario, cuando el colaborador ya sabe perfectamente hacer su trabajo y lo domina, puede hacerlo desde su casa, ya que entiende lo que tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer. Por lo que el nivel de madurez es un factor importante y tiene que ver con conocimiento técnico, con ciertas conductas y atributos, como ser disciplinado u ordenado

5. Sí hay ahorro de costos

El ahorro más evidente de todos es el espacio, ya que este cuesta. También hay un ahorro en combustible; si la empresa le asigna, por ejemplo, un coche al colaborador para sus traslados, existen costos de desgaste del auto, combustible, por lo que una herramienta como el home office sí representa un elemento que, de entrada, va a disminuir los costos organizacionales.

¿Tendencia o necesidad?

También me han preguntado, ¿home office es una tendencia o una necesidad? Yo diría que ambas. Sí hay empresas que los aplican por cuestiones de ahorro de costos pero, ciertamente, también se trata de un mecanismo de retención de personal, ya que de esta manera los colaboradores pueden trabajar desde su casa. Y también es una tendencia porque las nuevas generaciones lo están solicitando; lo cierto es que estas generaciones no están buscando hacer presencia física en ningún lado porque pertenecen al mundo de la virtualidad.

En grandes ciudades donde se dificulta cada vez más el traslado es indispensable que se ponga en práctica este tipo de alternativas, ya que reduce la contaminación, el estrés y, además, mejora el clima organizacional.

Por último, diría que en México es cada vez más frecuente que las empresas recurran al home office e, inclusive, en puestos en los que antes era impensable, como por ejemplo, asistentes de directivos, lo cual representa también para el colaborador un motivo de retención. No obstante, para que funcione, los líderes deben definir previamente los parámetros de lo que quieren lograr.

*El autor es experto en Liderazgo del SXXI @RacielSosa

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